Doma natural

DOMA NATURAL

Raúl Gómez puede domar a tu caballo partiendo desde cero y prepararlo a tu gusto.  Hay que tener en cuenta que los caballos se adaptan al entorno en el cual viven y es muy importante sabérselo transmitir.

Nuestro sistema está basado en el entendimiento y la comunicación, sin olvidarnos de quién es quién. Empezaremos aprendiendo cómo se hace una cabezada de doma natural, herramienta fundamental, y trabajaremos en picadero redondo aprendiendo todos los pasos: desde cómo se pone por primera vez la cabezada, pasando por cómo se monta, cómo se pone una silla, cómo se le cogen las patas por primera vez, hasta cómo se monta un caballo sin bocado ni silla. Para ello utilizaremos caballos del centro que nos lo harán fácil de entender, sin olvidarnos de su alimentación y ejercicios para tenerlos en buena forma.



Proceso de doma natural de "Trini" que es una yegua cerril, de Pura Sangre Española (PRE), de 10 años, que vino de una yeguada en Córdoba, llevado a cabo por Raúl Gómez

DOMA PARA  CABALLO DE  EQUINOTERAPIA

La equinoterapia, el equilibrio en la comunicación entre caballo y humano.¿Son especiales los caballos de equinoterapia?. Sin duda y extraordinarios, son sensibles, entregados y sobre todo conscientes del trabajo que están haciendo.

¿Vale cualquier caballo para equinoterapia?. No, no porque tengan una edad avanzada o hayan sido montados mucho tiempo y estén acostumbrados a las personas tienen que valer necesariamente. El caballo de equinoterapia es capaz de soportar estrés, gritos, movimientos de los usuarios que tienen que entender que no son órdenes, paseos con un reparto de pesos inadecuado... Es decir, hay personas a las que montamos que puede que les falte algún miembro inferior y el caballo tiene que soportar una sesión con más peso hacia un lado, y todo ello hay que enseñárselo y practicarlo.

¿Hay alguna raza concreta o que esté mejor capacitada? No. Cualquier caballo puede valer, aunque es cierto que hay razas con un carácter más complicado, pero yo he tenido la suerte de trabajar con caballos árabes que te lo hacían fácil. Como ya he comentado antes, no se trata de la raza sinó del animal en sí que debe ser especial.

La altura del equinoterapeuta también es importante, pues necesitamos la mirada para comunicarnos con los usuarios, y si el caballo es alto no es lo apropiado, así que hay que buscar un equilibrio.

Son muy importantes los cuidados del caballo. No son las mismas atenciones que con otro que realice otro tipo de disciplina. Necesita un espacio donde poder correr y desestresarse si lo considera necesario. Tienen que convivir en manada (o como mínimo con otro compañero). Hay que conocerlos: no te dicen hoy tengo un mal día, me duele la cadera, tengo malestar, etc.. te lo demuestran a menudo con gestos de desaprobación al trabajo y hay que respetarlos. No olvidemos que ellos también son usuarios de equinoterapia.

Lo mejor es tener como mínimo dos caballos y no sobrecargar de trabajo. Hay que tener en cuenta que por sus grandes capacidades sensoriales padecen estrés. Utilizar la empatía es lo mejor para comprender hasta dónde puede llegar su estado anímico. Pensad que al igual que nosotros necesitamos fines de semana desestresantes, ellos también.

La alimentación es fundamental. No les debe faltar nunca comida. No deben estar horas sin comer. Tienen que tener una alimentación equilibrada a base de forraje. Con el estómago vacío se muestran irritables. Entre cambios de usuarios tienen que tener su espacio de espera con comida, que es lo que más les gusta y les tranquiliza.

Mi opinión es que lo mejor es coger un caballo a partir de los cinco años, sin domar y dedicarlo a equinoterapia. En muy poco tiempo están preparados ya que les enseñas a lo que se van a dedicar, y con una doma adaptada es muy sencillo y tienes caballo para muchos años.

RAÚL GÓMEZ


En el vídeo que viene a continuación, Raúl Gómez pone por primera vez la manta y el cinchado a la yegua llamada "FERNI" sin ningún tipo de presión, sólo aceptación.

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